DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL AUTOR Y SU OBRA

 DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL AUTOR Y SU OBRA 


A propósito de la partida del peruano Mario Vargas Llosa y sus necrológicos críticos, no siempre centrados en su obra literaria.

Desde mi bachillerato abordé la obra de Vargas Llosa, incluso, antes del timonazo de 180 grados en su posición ideológica, execrable para muchos, pero su obra literaria la degusté y la digerí como lo más preciado que llegaba a mis manos, más tarde, fue necesario hacer a un lado sus posturas ideológica de  ultraderecha, para centrar la atención en la OBRA LITERARIA, ejercicio indispensable sin el cual dejaríamos de leer a grandes autores como Borges, Knut Hamsun, Vargas Vila, Ferdinan Céline y muchos otros porque políticamente no piensan como nosotros, que tal que un derechista dejara de leer a García Márquez, no sabría de que se pierde. Leer solo autores de izquierda o de derecha, limitaría vilmente la literatura universal. Desde entonces, he visto criticos literarios de medio pelo sabiondos en el malditismo y las vicisitudes personales del autor, y el análisis de la obra va quedando en segundo plano, otros, fungen de lectores por el mismo camino, los mismos que, en cambio, servirían para engrosar la chismografía farandulera, esta sí de popular consumo en nuestro medio. 

Dizque porque el autor es gay, alcohólico, ateo, comunista, jugador, mujeriego, divorciado, negro, chino o cochino... su obra es despreciable. 

Aprendí esa otra magia de la LITERATURA, la de mostrar la otra cara de la moneda, esos dos mundos en los que Vargas Llosa navegó; como desdeñar obras como "El sueño del celta" para mostrar la brutal colonización del Congo. O su monumental novela "La guerra del fin del mundo" para enseñarnos con su pluma el poder gamonalista esclavizando un pueblo, y que decir de sus primeras obras "Los cachorros", "La ciudad y los perros", "Conversacion en la catedral", obras magistrales para recrear las relaciones de control y de poder en todas sus miserables manifestaciones, y hasta el humor hace su aparición en novelas como "Don Pantaleón y las visitadoras", amén de los ambientes prostibularios narrados magistralmente.
Cuando hablo de "la otra cara de la moneda", pareciera que para Llosa fue necesario campear por palacios y adentrarse en los entresijos del poder para conocer sus facetas opuestas; Tal es la virtud de la CREACIÓN LITERARIA
Si ejercemos de escritores, nadie estará libre de ningún pecado, nadie será tan diamantinamente puro como para juzgar una obra en razón de los caminos torcidos o retorcidos del autor, quien de esto se sienta libre, que rompa o queme el primer libro. Lo único puro será leer la obra bajo gozosos criterios LITERARIOS. La vida de un escritor, hombre o mujer, pareciera ser una novela y no siempre coincide con su obra ni la una es retrato fiel de la otra, que tal que así fuera. En la creación literaria (y en las demás artes), no se cumple cabalmente las palabras bíblicas: "Por sus obras los reconocereis". Y hasta pareciera que la calidad de una obra se midiera por el grado de malditismo del autor. 

Ya fallecido el último exponente del boom latinoamericano, será inocua su beligerancia ideológica, en cambio su obra, más diciente de la condición humana y para nada proselitista, perdurará.

                                                                                           
Rafael Aguirre.

                                                                                   Dover, New Jersey, 2025

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL MALDITISMO DE LOS LUGARES COMUNES

TRAFICANTES DE POETAS